Analista de inteligencia

El 2 de abril, Magna Detectives estuvo presente en una amena y distendida charla sobre Inteligencia competitiva, “Business Intelligence”. En este encuentro con los profesionales de la inteligencia, algunos detectives privados y especialmente varios empresarios del sector de la alimentación, pudimos ver más de cerca nuestros puntos en común con ésta “nueva” profesión y nuestros desencuentros con la misma.

Según reza Wikipedia, Inteligencia empresarial es un conjunto de estrategias y llaves enfocadas a la administración y creación de conocimiento sobre el medio, a través del análisis de los datos existentes en una organización. Es decir, evaluar a través de un sistema de información (llamémosle inteligencia), los datos que gestiona una empresa para optimizar los procesos internos.

Sin embargo, una vez realizado un análisis sobre el campo de acción de este nuevo perfil profesional, comprenderemos mejor lo que realmente es la inteligencia competitiva. Simplificando la cuestión y llevándolo al terreno de la suposición práctica: una empresa quiere crecer y alcanzar nuevos mercados. Una unidad de inteligencia, formada por analistas de inteligencia, son los que se encargarán de obtener toda la información relacionada, evaluar los riesgos que existen y guiar a la empresa para definir más concretamente el plan de expansión internacional minimizando los riesgos.

Hasta este punto, mi opinión personal resulta muy favorable. Tal vez, de hecho, el perfil del analista de inteligencia es el más adecuado para asesorar a la empresa sobre éste tipo de cuestiones. No obstante, la internacionalización es hoy día una de las áreas a la que más recursos se dedica desde las administraciones: existen multitud de másters, grados oficiales y una reciente hornada de jóvenes capacitados que pronto asesorarán a nuestras empresas sobre los riesgos.

¿Qué puede aportar entonces la inteligencia competitiva? ¿Cuál será el valor añadido? Muy sencillo, la inteligencia puede, por ejemplo, evaluar si un partner local es apto o no para la empresa, o si el director de ventas que vamos a contratar (un director local), será la elección adecuada para el puesto. ¿Entonces, qué es un analista de inteligencia? En principio nada que no puedan realizar otros profesionales (como los detectives privados) de igual o incluso mejor forma. Excepto una cosa: los contactos.

Tener contactos para llegar al país es importante para el empresario. Decidir en el sentido adecuado, dando los pasos correctos en la intrincada enredadera que une el tejido empresarial, político y burocrático de un país puede suponer un importante ahorro de recursos. Ahí sí puede ser importante la labor del “facilitador” o “conseguidor”, o incluso de los lobbys. Una figura que ha existido desde el inicio de los tiempos, con mayor o menor trascendencia y que incluso en algunas ocasiones ha gozado de patente de corso. Una figura que utiliza sus contactos para obtener información. Y un detective privado, con experiencia, con conocimientos, ¿acaso no es lo mismo?

Por lo demás, el actual concepto de inteligencia en la empresa, lo veo extraordinariamente asimilado a otras grandes áreas, como por ejemplo el Marketing, la Internacionalización de la empresa, incluso cuestiones más jurídicas o técnicas. Incluso el importante paralelismo con la investigación privada queda patente en cualquier explicación sobre su concepto.

En España hay algunos estudios, con escasísimas plazas y bastante demanda, para ser analista de inteligencia. Interesante. Lo complicado es que sepan llegar a las empresas, expresar la “necesidad” y su “propuesta de valor”, más aún en estos momentos en los que las empresas están más preocupadas de mantener en pie las deterioradas ruinas de sus activos, que de reconstruir el conglomerado empresarial con nuevas propuestas.

Gestión del conocimiento

Una de las presentaciones más interesantes fue la de nuestro paisano, el leonés Javier Mateos (study2gether), un experto como pocos en la gestión del conocimiento en la empresa, emprendedor y empresario, consultor de los de verdad y creador de grandes ideas. La gestión del conocimiento supone, desde el lenguaje más llano, una ayuda importante para cualquier CEO, y consiste (a grandes rasgos) en analizar y crear procesos que permitan conocer qué tiene la empresa, cómo lo hace, cómo toma decisiones, etc. Conociéndose más uno mismo, será más sencillo conocer el mercado y así ser más eficiente. Sin duda alguna muy interesante; la gestión del conocimiento en la empresa hace que la empresa sea más eficaz en cualquier ámbito.

Detectives privados y analistas de inteligencia

Cuando un detective privado habla de analistas de inteligencia puede, en un primer momento, encontrar que hay un cierto halo de intrusismo. Y es que, de algún modo, existe. Un detective privado es el único profesional legalmente habilitado para obtener y aportar pruebas sobre conductas y hechos privados. Y si, volviendo al supuesto práctico, una empresa quiere implantar una sucursal en Perú y debe contratar a un profesional local, ¿acaso no puede realizar un servicio de verificación de antecedentes laborales, verificación de referencias, o incluso un informe sobre el ámbito personal del candidato? Por supuesto que puede. Y para ello, el detective privado es el profesional que debe hacerlo, por habilitación legislativa, por conocimientos y por experiencia. ¿Qué aporta el analista de inteligencia? ¿Contactos? Los detectives privados también los tenemos.

Tal vez, los detectives privados no hemos sabido vender nuestros servicios y llegar a la sociedad, las asociaciones y Colegios (en mi opinión) no han sabido poner su granito de arena de momento.

No obstante, el método de trabajo de un analista de inteligencia es el resultado de obtener datos de diferentes fuentes (de las que puede formar parte perfectamente uno o varios informes de detectives privados), los analiza, y concluye con un consejo para su cliente. ¿Acaso un detective privado no hace lo mismo, pero con conocimientos, experiencia y habilitación?

Con este artículo no pretendo atacar la labor del analista de inteligencia, todo lo contrario, es un perfil que sin duda puede ser un cliente potencial. Con la actual y delicada coyuntura económica que requiere de los profesionales una mayor especialización, los detectives privados estamos viendo cómo se vacían nuestras competencias en beneficio de profesionales de nuevo cuño, profesionales que no tienen la capacidad de dar una visión conjunta porque carecen de la especialización, herramientas y aptitudes para llevarlo a cabo.

Si realmente quiere inteligencia, no dude en contactar con nosotros.

Álvaro P. Martínez es director de MAGNA Detectives, Detective Privado, Director de Seguridad y Especialista Universitario en Seguridad por la Universidad de Salamanca